Queremos más (21º artículo)

¿Os acordáis de los walkman? Era aquel aparatito donde uno ponía su casete y se iba a dar una vuelta escuchando música. Cuando se terminaba la cara A, uno sacaba la cinta, le daba la vuelta y escuchaba otras cinco canciones. Luego aparecieron los walkman con función “autoreverse”. Aquello supuso un gran avance porque uno ya no tenía que sacar la cinta para darle la vuelta. Cuando la cinta acababa, un extraño mecanismo hacía mover una pestañita y… ¡sonaba la otra cara! Podías escuchar diez canciones sin tener que hacer nada. Aquello era milagroso.

EL OTRO DÍA ESCUCHÉ ESTA CONVERSACIÓN: “Qué MP3 tan chulo. ¿Cuántas canciones caben?”. “Unas 200”. “¿200? Vaya mierda.” ¿Os dais cuenta? Hemos llegado a un punto en el que llevar encima 200 canciones nos parece una mierda. Queremos llevar encima mil canciones. O dos mil. O un millón de canciones. Mejor aún: queremos llevar en el bolsillo todas las canciones del mundo. Y que nos quede sitio para las fotos, claro. Estoy seguro de que si existiera un MP3 que permitiera llevar todas las canciones del mundo, pero no tuviese sitio para las fotos, nos parecería una mierda.

EL OTRO DÍA RECORDÉ UN CHISTE MUY ANTIGUO. Dos amigos se encuentran por la calle y uno le dice al otro: “Qué reloj tan chulo llevas”. Y el otro le dice: “Lo sé. Tiene cronómetro, graba video, hace fotos, puedes escuchar música, navegar por Internet, sumergirte con él hasta 200 metros…”. “¿Y qué hora es?”. “No, hora no tiene”. Nos está pasando algo así.

LOS TELÉFONOS DE HOY EN DÍA son cojonudos, pero se escuchan igual o peor y la batería no dura una mierda. ¿Qué sentido tiene disponer de un teléfono con millones de aplicaciones si la batería dura diez minutos? No es práctico. Es como los DVD portátiles con una batería que dura 50 minutos. ¡No hay películas que duren 50 minutos! Una de dos: o empezáis a hacer baterías que se ajusten a la duración de las pelis o empezáis a hacer pelis que se ajusten a la duración de las baterías.

CUANDO VEO LA CANTIDAD DE CACHARRITOS que hay ahora, miro atrás y me doy cuenta de que cuando yo era joven lo más acojonante que había era el Spectrum. ¿Os acordáis del Spectrum? Gracias al Spectrum mi generación sabe lo que es la paciencia. Podíamos pasar todo un día intentando cargar un juego. ¿Os acordáis del ruido que hacía al cargarse? “Ñiñiñiñiñiñiñiñiñiñiñiroooooomñiñiñiñiñi”. Yo una vez lo encendí en un barco y me rodearon los delfines. Podías pasar horas esperando para poder jugar. Eso nos ha enseñado a ser pacientes. Los niños de hoy en día no tienen ni idea de lo que es tener paciencia por culpa de las Playstation y esas cosas. Ellos ponen un juego y juegan. Nosotros poníamos un juego y no sabíamos lo que iba a pasar.

CREO QUE CADA VEZ EXIGIMOS MÁS para tener que esforzarnos menos. Por ejemplo, ¿os habéis dado cuenta de cómo escribe ahora la mayoría de la gente cuando tiene que mandar un SMS? La gente ya no escribe “¿Quedamos?”. La gente escribe “kdms”. Y lo peor es que ese sistema es como un virus y se acaba contagiando. A lo mejor tú no quieres contagiarte…Sin embargo, hay un día que vas de culo y escribes un SMS con todas las letras, pero en lugar de “porque” pones “pq” y piensas: “No estoy contagiado. Solo he puesto pq”. ¡Y una mierda! Si pones “pq” ya estás contagiado. Hay que escribir usando todas las letras. Es más…Voy a inventar un nuevo sistema para acabar con esa manía de reducir el lenguaje. A partir de ahora escribiré usando letras de más. En lugar de “porque” pondré “porquefghijklmnñopqrstuvwxyz”. Voy a empezar mi pequeña rebelión. Si queréis apuntaros, sois “bienvenidostuvwxyz”.

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PÁGINAS ÁNGEL MARTÍN

 
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