No hagáis planes (16º artículo)

No hagáis planes. Todo es más divertido así. Hace unas semanas estuve en casa de mis padres. Cuando voy allí, duermo en mi habitación, que sigue intacta. Creo que es así porque mis padres aún no se creen que pueda ganarme la vida haciendo el gilipollas y no quieren dejarme sin cama cuando todo se vaya a la mierda. La habitación está tal y como la dejé cuando vine a vivir a Madrid. En la última visita me dio por registrar mis cajones y en ese momento me di cuenta de cómo habían cambiado todos mis planes. Uno puede saber cómo ha sido registrando los cajones.

Encontré dibujos de cuando quería ser dibujante, partituras de cuando quería ser músico y libros de interpretación de cuando quería ser actor. Incluso me encontré un premio que me dieron en la escuela donde estudié interpretación y en la que me enseñaron a comportarme como un alga. Cosa que a lo largo de mi vida me ha resultado bastante útil en infinidad de ocasiones. Es acojonante. No me preguntéis por qué, pero en algunas escuelas de interpretación hay un ejercicio que consiste en comportarse como un alga.

Lo digo en serio. Un día llegué a clase y la profesora dijo "Quiero que cerréis los ojos y penséis en algas". Al principio uno lo hace porque piensa que la experiencia será la polla. El problema es que a los cinco minutos de estar tumbado pensando que eres un alga, la profesora propone que todo el mundo se mueva por la habitación con los ojos cerrados sintiéndose como un alga. Ése es probablemente el momento más absurdo de mi vida: moverme por una habitación como si fuera una puta alga y sabiendo que en algún momento chocarás con otro gilipollas que está haciendo de alga.

Yo cometí el error de preguntar qué hacer en caso de chocar con otra de las algas, y os juro que me arrepentiré toda mi vida de haber hecho esa pregunta. La respuesta fue: "Cuando dos algas se encuentran... se enredan entre ellas. Así que si chocáis..., enredaros". A los dos minutos aquella clase estaba llena de gilipollas enredándose entre ellos. Estudié interpretación en una escuela rara. Una vez vino un tío a dar un curso de desinhibición. Su puesta en escena fue ésta: "¿Cuántos de vosotros creéis que hay que usar preservativos para mantener relaciones sexuales?" Muchos levantamos la mano. La siguiente pregunta fue: "¿Por qué?". Le conté lo de evitar embarazos no deseados y el riesgo de enfermedades venéreas y me dijo: "Pues por esa regla de tres no deberías comer pollo, porque produce cáncer". Al ver que el tipo estaba poniendo en el mismo saco las posibilidades de coger una enfermedad por echar un polvo y coger cáncer por comer pollo...: cogí mi chaqueta y me fui.

Ese día descubrí que hay mucho gilipollas suelto. Me encantaría saber qué fue de ese tío para darle un premio por intentar convencer a un grupo de adolescentes de que follar sin condón y comer pollo son dos cosas igual de peligrosas. Al venir a Madrid dejé la escuela y mi vida como músico de bodas. Algún día os contaré cómo es ser músico de bodas. Alguno pensará: "Wow. Músico. Cómo mola. Los músicos ligan un huevo". Os diré una cosa: yo tocaba el piano y os aseguro que tocar el piano es una mierda. Lo digo muy en serio. Ser pianista es una mierda porque tú te vas de acampada... y folla el de la guitarra.

Todo eso ya pasó. Ya sólo toco el piano en casa. Resumiendo: quise ser músico, dejé de estudiar interpretación porque un tío quiso convencerme de que comer pollo y follar sin condón era igual de peligroso y ahora escribo aquí. No hagáis planes. Es más divertido. Feliz 2009. (Por cierto, ya os lo habrá dicho Dani, pero por si acaso: nuestrascosas.tv)

3 comentarios:

ele

No. Los demás podemos hacer todos los planes que queramos. El que no tiene que hacer planes es él, que es tripolar. Desde que escribió ese artículo ha tenido tiempo de dejar la revista, nuestrascosas, el blog de juego sucio, SLQH, y hasta ha retomado los monólogos para dejarlos otra vez. Y seguramente me esté olvidando de algo. Lo curioso es que yo no me había cansado de verle hacer ninguna de esas cosas, pero de Nunca Es Tarde estoy ya hasta el moño. Qué cosas. Pues no, de eso no se cansará. Cada día le amodio un poco más.

anikah

También rodó un par de cortos, y uno jamás vio la luz, que se te olvidaba Ele.

Así es él, hay que quererle.

ele

jaja no se me olvidó, pero como era algo ambiguo lo obvié. Al menos en un festival sí se estrenó xD
Qué poquito activo está ahora el blog. A ver si pronto empieza a darte más trabajo, Bea.

Deja tu comentario

PÁGINAS ÁNGEL MARTÍN

 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | Grants For Single Moms